Mateos Bustos, pierde el primer puesto en los últimos metros

España. El pasado domingo se celebraba el triatlón de Sagunto. A priori, reinaba la normalidad: se trataba de una prueba regional sin demasiados sobresaltos. Mateo Bustos, un triatleta recién llegado de la Argentina, iba en cabeza en los metros finales y su victoria se preveía holgada. Pero ocurrió lo imaginable: se relajó, frenó antes de tiempo y comenzó a celebrar su inminente triunfo. En ese instante, Germán Cister le pasó por la derecha y le arrebató la gloria en una escena casi inverosímil. El colofón lo firmo una señora que veía el espectáculo entre el público que tras la secuencia pronunció: «Pero, ¿cómo es tan tonto?».

«La carrera la tenía ganada, en los últimos 100 m acelero para no bajar el ritmo y faltando nada, seis metros, veo que pasa por mi costado Germán como un avión y me saca la cinta de un manotazo. Lo primero que hice fue agarrarme la cabeza», comenta Bustos a este periódico.
A las pocas horas del acontecimiento, el vídeo colmaba las redes sociales. Miles de reacciones y comentarios hablaban de un chaval desconocido, un chico que solo llevaba tres semanas viviendo en España pero que ya protagonizaba grupos de Whatsapp. «Recibí el video cinco horas después de la carrera. Cuando me detuve a verlo y oí el «dale idiota, que te cogen» y ese tipo de comentarios, al principio, me molestaron», confiesa el triatleta. Sin embargo, el bonaerense piensa que las palabras de la señora fueron un acto instintivo sin maldad y ha afirmado que pudo hablar con ella y «está todo bien».

Como de costumbre, las redes sociales, tantas veces desalmadas, han sido escenario de todo tipo de barbaridades dialécticas. «Hay personas que no merecen que les responda, pero yo me lo tomo siempre con humor. Es una anécdota que más adelante recordaré con mis amigos», recuerda entre risas. El joven, optimista y positivo tras lo ocurrido, señala que el próximo fin de semana tiene otra carrera y este trágico final le servirá como experiencia.

Mateo prefiere quedarse con lo bueno: tras llegar del invierno del hemisferio sur y aterrizar de golpe en el calor del levante español, fue toda una sorpresa su segunda plaza en Sagunto. «En cuanto al ritmo y las sensaciones me sentí fenomenal en las tres disciplinas», afirma esperanzado.

Pese a dedicarse en cuerpo y alma al triatlón, Bustos prefirió el fútbol en su infancia. Pero una lesión le alejó de los terrenos de juego; momento en el que se decantó definitivamente por la triple prueba. En 2015 comenzó a competir y hoy, con 24 años, sueña con llegar a ser profesional. Sin embargo, dice tener claro que no va a vivir del triatlón, aunque le gustaría conseguir sponsors que le ayudaran a financiar los gastos de su deporte favorito. De momento, al mismo tiempo que compite para el Club Multiesport Benitatxell, trabaja como socorrista en una piscina.